Ante una Democracia real se levanta la sombra de un golpe de Estado en Bolivia

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y el Servicio Paz y Justicia quieren expresar su plena adhesión y solidaridad con el Presidente Evo Morales Ayma y con el pueblo boliviano, que vienen sufriendo una permanente agresión por parte de grupos opositores, que más que opositores son realmente golpistas, y que apoyados por sectores de EE. UU. están fomentando la división y el caos.

Utilizar las reivindicaciones autonomistas como excusas, para impulsar un golpe de Estado, revela una hipocresía política antes nunca vista, y resulta verdaderamente insólito denominar autoritario o dictador al gobierno de la República de Bolivia, cuando en todo momento se ha venido ajustando a las reglas democráticas. Democracia que fue ratificada con el referéndum realizado el mes pasado, cuando el Presidente Evo Morales Ayma obtuvo más del 60% de los votos del pueblo boliviano.

Estos sectores golpistas y toda la derecha boliviana no quiere perder bajo ningún punto de vista, ninguno de sus intereses económicos ni territoriales, por lo cual trata de impedir a toda costa, que se aplique la nueva Constitución de la República, que no solamente reivindica de ahora en más los derechos de los Pueblos Originarios y los más desprotegidos, sino a todo el pueblo boliviano.

La decisión del Presidente Morales Ayma de expulsar al Embajador de EE.UU. deja ver por un lado las actitudes realmente comprometidas de este personaje, que ha apoyado en todo momento al golpismo y patoterismo paramilitar, y por otro lado, la firmeza de quien cuenta con respaldo popular y se apega en todo momento a una verdadera democracia.

Lamentamos las perdidas de vidas humanas, producto de la violencia ejercida por los sectores totalitarios, que son el instrumento del plan sistemático impuesto por la política de los Estados Unidos, que no son mas que de destrucción y el no respeto a una verdadera democracia, como la del hermano pueblo boliviano.

Hace muchos años, en un 11 de septiembre sangriento, los EE.UU. y sus cómplices, interfirieron con el proceso democrático de un país hermano; parece paradójico que en este 11 de septiembre continúen amenazando con la misma actitud al hermano pueblo de Bolivia.


¡¡POR UNA DEMOCRACIA REAL, POR EL RESPETO A LAS PERSONAS E INSTITUCIONES!!

CONTRA LAS POLÍTICAS REPRESIVAS IMPUESTAS DESDE ESTADOS UNIDOS¡¡

CONTRA LA IMPUNIDAD DE SECTORES DE LA OLIGARQUIA DE BOLIVIA¡¡

BASTA DE MUERTE¡¡


Adolfo Pérez Esquivel- Premio Nobel de la Paz
Presidente Fundación Servicio Paz y Justicia

1 comentario:

lajoulot dijo...

Es realmente asombroso su total desconocimiento de un país como Bolivia. Es tal su grado de ignorancia de este país vecino que piensa que los habitantes de las provincias de la llamada Media Luna (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando), que concentran casi la mitad del PIB boliviano y tiene el nivel educacional más alto del país, son golpistas por solamente oponerse en su inmensa mayoría al proyecto indigenista y anacrónico de Evo Morales, un tipo que no tiene ningún estudio, llegó a la política defendiendo el cultivo de la coca que se utiliza en gran parte en la elaboración de la cocaína que se vende por ejemplo en Brasil y en Argentina. Es de publico conocimiento que Evo Morales es financiado, asesorado y protegido por un país extranjero como es Venezuela, y por lo tanto resulta gracioso el contraste en su articulo de su denuncia de la ingerencia del embajador de EEUU en los asuntos internos de Bolivia y su silencio sobre la ingerencia de Hugo Chávez en ese mismo país. Como también es gracioso ver como Morales expulsa el embajador de EEUU, se la pasa despotricando contra ese país, pero en mismo tiempo forcejea para conservar la preferencia arancelaria que permitía a Bolivia exportar a EEUU por 260 millones de productos por año gracias a esa exención de arancel aduanero. Así son los revolucionarios del continente, quieren cortar con el libre comercio y EEUU, pero se quejan cuando ese país no le compra más sus productos, como en el caso cubano. Ni hablar del caso venezolano que vende la casi totalidad de su petroleo a EEUU, pero dice que son imperialistas. Todo un símbolo.