Por qué (no) pagar a los buitres de París
Más intenta el gobierno darle una cara épica al acuerdo concedido al Club de Países Buitre de París, más se hunde en su propio fango. Pensar que a los buitres se los va a satisfacer, tirándoles apenas tres o cuatro veces lo que pedían, no es desafiar la historia sino las leyes de la vida. El resultado ya lo conocemos todas y todos: vendrán por más. Escuchar al Ministro de Economía reconocer con entusiasmo que eran deudas ilegítimas las que había acordado pagar con creces – como en otros momentos reconociera la Sra. Presidenta - es fundamento suficiente para una denuncia de abuso de autoridad y malversación de fondos públicos, no aplausos de la galería. Huelga decir que ni uno, ni otra, han querido reconocer que además son deudas que han sido condenadas por fraudulentas en sede judicial, o que tienen denuncias aún en curso. Es materia para el análisis, escuchar al Ministro de Economía asegurar que no se concedía todo lo que pedían los Buitres de París...