¿Quién debe a quién?


¿Quién debe a quién?

Apuntes para abordar
la Ilegitimidad de la Deuda

HOJA DE RUTA

El presente cuadernillo se divide en ocho  partes. Luego de la Presentación inicial, en la Introducción se intenta avanzar sobre el rol que cumple la ilegitimidad de la deuda en la actual coyuntura regional e internacional, y  la necesidad de prestar mayor atención a los actuales procesos de sobre-endeudamiento en el marco de la conjunción de crisis que estamos atravesando a nivel global.

La segunda parte se centra en porque la deuda es ilegítima y se avanza en una primera definición de ilegitimidad. La tercera, en cómo identificar y abordar casos concretos de deuda ilegítima, sus causas y fundamentos. Cuarto, como desarrollar un caso de deuda ilegítima, teniendo en cuenta cinco aspectos claves. Quinto, los primeros pasos hacia una tipología de la ilegitimidad, que permita agrupar los casos de deuda ilegítima de acuerdo a diferentes parámetros y causas. Sexto, los principales hitos en el camino recorrido de la lucha contra la ilegitimidad de la deuda. Séptimo, las alternativas de justicia para enfrentar estas situaciones. Por último, se pone a disposición una guía de materiales y recursos para seguir profundizando sobre la temática.

Esperamos que este material sea útil en el trabajo cotidiano de las organizaciones, como una manera de seguir  construyendo y proyectando la noción de ilegitimidad, y avanzar en estrategias y acciones hacia el no-pago, la sanción de los responsables y la reparación de los crímenes de la deuda.

Aguardamos sus comentarios y aportes, los cuales siempre son bienvenidos,  y necesarios para lograr avances en la articulación de la lucha contra la dominación de la deuda y la consolidación de alternativas de soberanía y justicia.



Publicación editada por la Red Jubileo Sur/Américas, con el apoyo solidario del Fondo para la No Violencia (FNV).
Textos, sistematización y diagramación: Pablo Herrero Garisto, Beverly Keene. Con comentarios de Fabrina Furtado y Laura Yanella.


Río de Janeiro, Brasil, Julio de 2011.


 


PRESENTACION


D
esde su fundación en 1999, Jubileo Sur se abocó con especial énfasis en denunciar la ilegitimidad del sistema de endeudamiento vigente. Recogiendo el espíritu de los movimientos de resistencia a la deuda de la década de los ’80, planteó una crítica sistémica al rol que cumple el endeudamiento en el actual sistema capitalista.

En esa misma perspectiva, pone a disposición el presente cuadernillo como una contribución más a la lucha de los pueblos por la liberación de la deuda. El trabajo que se presenta aquí está basado en los planteos que viene sosteniendo nuestra red desde hace más de una década. Desde ese momento, denunciamos que el problema de la deuda era fundamentalmente político antes que financiero. Que cumple un rol de dominación sobre la soberanía política y financiera de los pueblos, y de saqueo de los recursos naturales y riquezas generadas. Continuamos convencidos que nuestra lucha debe apuntar contra el sistema de endeudamiento en sí, que representa el corazón del actual sistema financiero, y las consecuencias que produce sobre la naturaleza y la vida de millones de personas.

De ahí la importancia de avanzar desde el análisis y la denuncia del carácter ilegítimo de determinados préstamos hacia el desenmascaramiento del sistema ilegítimo en su conjunto, de la mano de la discusión y construcción de alternativas soberanas y democráticas de financiamiento al servicio de la plena vigencia de los derechos humanos y ambientales.

Este cuadernillo refleja un trabajo colectivo sobre la noción de la ilegitimidad. Ofrece una base para seguir avanzando en esa conceptualización, como así también en la elaboración de una tipología que logre conjugar las múltiples causas que la originan. Reúne, entre otras fuentes, las discusiones mantenidas a partir del estudio de casos específicos de deuda ilegítima, en el Taller-Encuentro Fortaleciendo Resistencias y Alternativas frente a la Ilegitimidad de la Deuda”,  realizado en Quito en 2007, y en nuestra Reunión de Coordinación Regional en Managua en 2008. Asimismo, toma elementos del camino recorrido por Jubileo Sur, tanto en América Latina y el Caribe como en África, Asia y el Pacífico incluyendo la experiencia del Tribunal Internacional de los Pueblos sobre la Deuda, realizado en Porto Alegre en 2002- y nuestra interacción permanente con otros movimientos, redes, gobiernos e instituciones internacionales, tanto en el Sur como en los países del Norte.

La investigación, documentación y análisis de casos concretos de deuda ilegítima, son elementos que aportan a visualizar como el problema de la deuda afecta la vida cotidiana de millones de personas y se relaciona con las luchas y reivindicaciones concretas de las comunidades. Favorece un mayor relacionamiento entre esas realidades y las situaciones de injusticia estructural, poniendo de manifiesto la matriz común del sistema de endeudamiento en cada uno de nuestros países. De ese modo, nos permite avanzar en la concientización y movilización popular hacia el no-pago de reclamos de deuda que los pueblos del Sur no-debemos, y hacia la acumulación de fuerzas necesarias para lograr la transformación del sistema, en la perspectiva que otro mundo es posible.


RED JUBILEO SUR/AMÉRICAS
 Julio de 2011


INTRODUCCION
1-   ¿Por qué preocuparnos por la Ilegitimidad de la Deuda?


E
l estallido de la crisis financiera en el corazón mismo del sistema y la explosión de la deuda en el viejo continente, hizo que el tema volviera a las primeras páginas y pantallas de los medios de comunicación. Como si eso no hubiera ocurrido antes a lo largo del Sur global. Como si las continuas crisis que hemos sufrido los países del Tercer Mundo no contarán. Como si sólo lo que sucede en los países del Norte es lo que vale y se toma en cuenta, desde una continua visión norte-centrista.
Se sostenía en muchos círculos la idea de que la deuda había dejado de ser un problema para nuestros países.  Producto de las fuertes movilizaciones en el Sur como también en el Norte, desde hace algunos años los prestadores han implementado distintos programas de reducción, condonación o canje de deuda.  Algunos gobiernos prestadores han ejecutado sus propias iniciativas de quite y reestructuración. En otros casos, se ha hecho alarde de los pagos de deuda realizados, resaltando la capacidad de “honrar las deudas” como sinónimo del éxito y clave para conseguir futuras inversiones y  sobre todo nuevos préstamos.  Se exhiben estadísticas que aparentan demostrar que el peso de la deuda disminuyó. Que el impacto sobre el PBI[1] de nuestros países es menor. Que las políticas de “desendeudamiento” aplicadas por diferentes gobiernos llevaron a lograr una mayor soberanía financiera.  El planteo de que la deuda ya es un tema resuelto también crece a partir del silencio o la complicidad con que lo trata la mayoría de los medios de comunicación.
La realidad es otra. Se siguen aplicando en la región las mismas políticas de endeudamiento y se continua pagando la deuda, con un altísimo costo humano, social y ambiental, cuyas consecuencias se verán-sufrirán en el mediano plazo. Porque lo que implica en los hechos las tan publicitadas reestructuraciones de deuda es lisa y llanamente patear el problema para más adelante.
Es verdad que bajaron los niveles de deuda externa reclamada a varios países de América Latina y el Caribe. Pero esas reducciones han estado acompañadas casi siempre de graves condicionamientos cuyos impactos directos serán de difícil reversión, como la pérdida de patrimonio nacional; la cesión de territorios; la destrucción del aparato del estado y de su capacidad de regular los procesos económicos-financieros y de velar por la defensa, protección y promoción de los derechos de sus poblaciones y de la naturaleza, entre otros. Los sistemas jurídicos que fueron reformados durante los años ´90 para adaptarse a los intereses del gran capital, a los regímenes de liberalización comercial y financiero impuestos continúan vigentes en la mayoría de nuestros países.[2] Tal vez uno de los casos más paradigmáticos en esta materia sea el de la mega-minería a cielo abierto.[3]
En prácticamente todos los países de la región los niveles de endeudamiento en realidad se han incrementado, variando la composición de la deuda hacia una mayor proporción de la llamada deuda interna –o doméstica- que presenta las mismas características ilegítimas que la deuda externa y se rige bajo la misma lógica de saqueo.
Por otra parte, y como consecuencia de las actuales crisis financiera, alimentaria, climática y energética, muchos gobiernos se sienten prácticamente obligados a aceptar las nuevas ofertas de créditos impulsadas por los viejos prestamistas de siempre.  O sea, los principales responsables de la crítica situación actual están nuevamente intentando asegurarse que la salida sea en su beneficio, y que sean los pueblos quienes continúen pagando la crisis.  Uno de los resultados de esta inaceptable situación es un marcado aumento en los niveles de endeudamiento – tanto externo como interno – que representa una insistencia cuasi-suicida de parte de nuestros gobiernos al aplicar las mismas políticas y falsas soluciones que produjeron la actual conjunción de crisis.
Quiere decir que no solo no se ha logrado superar el “viejo” problema de la deuda, sino que además crece aceleradamente el peligro de una nueva crisis de sobre-endeudamiento. Instituciones financieras como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, que habían llegado prácticamente al punto de cerrar sus puertas debido al amplio reconocimiento sobre sus fracasos, han sido dotados en los últimos meses con sumas escalofriantes de nuevos recursos, bajo la nueva consigna de moda: “preste primero, pregunte después”. 
Los pueblos no han sido consultados ni tenidos en cuenta acerca de sus prioridades, y en muchos casos verán sus posibilidades de vida severamente afectadas por las políticas y los proyectos a ser financiados, que en la mayoría de los casos buscan generar una salida de la crisis al servicio del gran capital. Así vemos como desde diferentes ángulos se apunta hacia el mismo objetivo. Sea con la puesta en marcha del “mercado verde” como una falsa solución para resolver la crisis climática o con el inicio de una nueva avanzada militar en Libia al servicio del petróleo y la reactivación de la industria armamentista. Todo se plantea para generar una salida que permita seguir sosteniendo el actual sistema de producción, acumulación y consumo.
¿Quiénes se beneficiarán y quiénes pagarán los costos de este nuevo endeudamiento al servicio del mismo sistema?  Más importante aún, ¿cómo será posible evitar el inicio de este nuevo desastre y asegurar la reparación de los crímenes de la deuda ya perpetrados? 
La lucha por desenmascarar la ilegitimidad del sistema de endeudamiento, que funciona solo en beneficio de los intereses de los prestadores, y no de los prestatarios, es clave en esta coyuntura.  Reconocer que carecen de legitimidad alguna las deudas que no llevan al bien común, o que conllevan un daño concreto a las poblaciones y la naturaleza, fortalece la lucha por evitar que esas deudas sean contraídas o que su pago sume costos aún mayores para quienes han sido las víctimas de las políticas aplicadas o los proyectos impuestos.
Exigir el repudio y no-pago, la sanción de los responsables y la reparación de los daños provocados a través de los procesos de endeudamiento ilegítimo, en vez de aceptar nuevos créditos para hacer frente a las crisis, contribuye a generar y fortalecer alternativas capaces de poner en cuestionamiento las propias bases del sistema y avanzar en lograr las transformaciones necesarias para acabar con la dominación de la deuda.

Cuestionar la legitimidad de las deudas reclamadas nos permite visibilizar el sistema de endeudamiento de nuestros países como la gran estafa que es, y a partir de ese reconocimiento, situar las demandas de repudio y no-pago como respuestas de justicia, frente a la crímenes y la impunidad de la deuda, en el camino de construcción, no solo de la soberanía financiera sino de alternativas de vida equitativas y sustentables a partir del buen vivir para todos y todas, incluyendo la naturaleza.



Jubileo Sur entiende la ilegitimidad de la deuda como parte indisoluble e indispensable de los procesos de endeudamiento.
El sistema de préstamos y endeudamiento del Norte con el Sur se basa en una ilegitimidad estructural propia del sistema, que se ha puesto de manifiesto en la matriz común de la ilegitimidad, en las sucesivas crisis de deuda y en las respuestas de los prestadores para solucionarla, generando un círculo vicioso en desmedro de los derechos de los pueblos del Sur y de la naturaleza. 
Un claro ejemplo de esta situación son los programas de alivio o reducción de deuda, que se terminaron convirtiendo en la base de nuevas ilegitimidades/ deudas ilegítimas.



2-¿PORQUE ES ILEGITIMA LA DEUDA?

S
egún el diccionario[4], podríamos entender que es ilegítimo lo que carece de legitimidad.  Es algo injusto, contrario a la ética, los principios del derecho e incluso de las leyes. Que carece de justicia y razón.

Podemos afirmar entonces, que la ilegitimidad se refiere a la falta de justicia y razón. Pero es necesario aclarar, que cuando hablamos de ilegitimidad no lo hacemos meramente en términos legales, porque bien sabemos que puede existir legalidad pero no precisamente legitimidad.

La ilegitimidad de la deuda que se reclama y se cobra a los países del Sur, puede sintetizarse en una solo palabra: dominación.  Mucho más que un asunto financiero de capacidad de pago o de sostenibilidad-,  el endeudamiento se ha constituido en un instrumento de control geopolítico, económico, social y cultural. 
En vez de contribuir al desarrollo de los pueblos, a través del endeudamiento se perpetúan el saqueo y la extorsión, asegurando un flujo permanente de bienes y capitales, de mano de obra barata, de saberes y recursos naturales, desde el Sur hacia el Norte.

Cuando denunciamos la ilegitimidad de la deuda lo hacemos desde la defensa de los derechos violados y desde una visión ética-política de cómo se fueron produciendo los procesos de endeudamiento en nuestros países. En muchos casos, basados sobre una ilegitimidad estructural histórica, de relaciones desiguales de poder, en la cual los gobiernos del Norte, las grandes empresas transnacionales y los intereses económicos-financieros más concentrados y las Instituciones Financieras Internacionales, tienen una gran cuota de responsabilidad, en complicidad con las elites nacionales.

Así, por ejemplo, se ha endeudado a países que no lo necesitaban, ofreciendo créditos a baja tasa de interés pero que con el correr de los años se transformaron en una gran deuda con una pesada carga sobre los presupuestos nacionales.  O se prestó a gobiernos dictatoriales o corruptos, que usaron esos recursos para financiar el Terrorismo de Estado, instaurar regímenes represivos, políticas de corte neoliberal al servicio del capital o enriquecerse personalmente.

Los casos de deudas, créditos o programas ilegítimos son parte, de lo que denominamos: la ilegitimidad de la deuda, entendiéndola como un proceso estructural de endeudamiento ilegítimo. Por eso, denunciamos que no existen solo casos puntuales de deuda ilegítima, sino que esos casos responden a una matriz común de la ilegitimidad de la deuda, que se reproduce en cada uno de los países del Sur global.  Así vemos, por ejemplo, como en regiones tan distantes como América Latina y el Caribe, África o Asia y el Pacífico, los procedimientos y causas de deudas ilegítimas, son producto de los mismos elementos, prácticas y políticas de dominación y saqueo, que ponen al descubierto la ilegitimidad del sistema y no solo de deudas o créditos puntuales.



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El Tribunal Internacional de los Pueblos sobre la Deuda tuvo lugar en enero de 2002, en el II Foro Social Mundial (Porto Alegre, Brasil).  Fue una de las primeras iniciativas que impulsó Jubileo Sur junto a otras redes y movimientos. El Tribunal recogió casos, denuncias y testimonios de más de veinte países del Sur global, poniendo de manifiesto distintos aspectos de la ilegitimidad y la ilegalidad de la deuda externa, contribuyendo a una primera sistematización de las ilegitimidades. Así se constituyó una matriz común que visualiza las causas comunes de la ilegitimidad:

1.       Las raíces históricas del endeudamiento del Sur, reflejadas en las relaciones desiguales y estructurales de explotación creadas a lo largo de los siglos de colonización y neo-colonización por parte del Norte.


2.       La subversión de los pueblos, economías y medio ambiente del Sur a través del servicio agobiante de la deuda, abarcando no sólo la ingente cantidad de recursos dedicados al pago de intereses, comisiones, multas y amortizaciones sino y fundamentalmente, la restructuración completa de las economías, las culturas, los sistemas políticos e institucionales de nuestros países al servicio de esos pagos. 


3.       La utilización de la deuda como medio de presión o extorsión para imponer condiciones, que además ponen en funcionamiento políticas destinadas a entrampar a los países del Sur en un ciclo de dependencia y más endeudamiento.


4.       El uso de la deuda como instrumento de saqueo permanente del Sur, generadora de inmensas deudas sociales y ecológicas por medio de una promoción activa de una supuesta necesidad de empréstitos y la oferta agresiva de créditos a los gobiernos y grandes intereses económicos en el Sur que a su vez son utilizados en contra de los derechos y necesidades de los pueblos y ecosistemas.


5.       La naturaleza ilegal y/o ilegítima de las partes contratantes y de los términos y usos de las deudas.


6.       El hecho de que ha sido pagado ya varias veces.






En la década de los ’60 y ’70, la mayoría de los países de América Latina se encontraban bajo dictaduras militares. Fue precisamente en ese período en el cual la deuda externa tuvo un brutal incrementó, sobre  la base del asesinato, la tortura, la desaparición y el exilio de miles de personas.

  
  

3- CASOS de deuda ilegítima


P
ara poder visibilizar correctamente la ilegitimidad de la deuda en su conjunto, así como también tornar más palpable los impactos que tiene sobre la realidad cotidiana de los pueblos y de los países, es útil enfocar la atención en determinados casos o situaciones de endeudamiento que ejemplifican la realidad de dominación ejercida a través del sistema de endeudamiento.


ORIGEN ILEGÍTIMO / PROCEDIMIENTOS ILEGÍTIMOS


·    La contratación y generación de deuda por parte de dictaduras militares u otros gobiernos no-democráticos. En estos casos la deuda fue asumida sin el consentimiento de la sociedad ni la aprobación del Parlamento y se basó sobre la continua violación de los derechos humanos más elementales. En varias circunstancias, los créditos fueron usados para financiar el Terrorismo de Estado y demás políticas represivas.

·         Causas históricas y geopolíticas. El endeudamiento impuesto a los países del Sur, en muchos casos responde a estrategias de las potencias del Norte en defensa de sus intereses geopolíticos y económicos. Sobre todo cuando existe una “competencia” comercial o de aprovisionamiento de bienes y recursos naturales, mediante el endeudamiento se busca crear una dependencia y una situación de dominación y destrucción del aparato productivo del país.

·      La responsabilidad consentida de las Instituciones Financieras Internacionales en la contratación de deuda. Tanto el Fondo Monetario Internacional, como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo no han tenido ningún problema en negociar con sangrientas dictaduras militares o gobiernos corruptos el desembolso de créditos. Al contrario, en muchos casos las han financiado para que cumplan el rol de gerentes del capital concentrado. Durante los años ’90, tuvieron una gran responsabilidad en la imposición de políticas de ajuste, privatizaciones y apertura de los mercados, sosteniendo de esta forma un modelo de dependencia financiera.

·      La estatización de deudas privadas. Este es uno de los factores determinantes del crecimiento de la deuda externa de los países del Sur. Se trata de pasar a la deuda pública - que es la que  termina pagando la sociedad en su conjunto- , deudas que fueron usadas para negocios privados, en muchos casos fraudulentos y espurios. El proceso de estatización suele ser indirecto, involucrando la manipulación de las tasas de cambio[5] y el uso de subsidios o de garantías estatales[6], por ejemplo.

·         El hecho de que la deuda ya fue pagada varias veces. Muchos de los reclamos de deuda que se siguen honrando, ya han sido pagados varias veces a lo largo de la historia de las renegociaciones y reestructuraciones.  Si se toma en consideración los distintos “pagos” realizados por las políticas y condicionalidades impuestas reducción de salarios y precarización del trabajo, deterioro de la cobertura de derechos sociales etc.-, se pone claramente de manifiesto el flujo de recursos del Sur hacia el Norte y la concentración de la riqueza.



IMPACTO DEL PAGO DE LA DEUDA

  
Durante el estallido de la llamada “crisis de la deuda” en 1982, México anunció la suspensión de pagos, justamente por el incremento de las tasas de interés, de un nivel histórico de alrededor de 2 al 4%, a más del 20%, respondiendo a las necesidades de la económica estadounidense.

·         La violación de los derechos humanos, sociales, económicos y culturales. En los presupuestos nacionales, las partidas destinadas al pago de intereses y servicio de la deuda suelen duplicar lo destinado a rubros claves de inversión social. El pago de la deuda se relaciona con la vida cotidiana de millones de personas y lleva a la violación de derechos primordiales como la salud, la educación, la vivienda y el trabajo digno, cuando los gobiernos lo priorizan en desmedro de las necesidades de la población.

·         La generación de un “superávit primario”. El superávit primario es el “ahorro” para pagar los intereses de la deuda, mediante recortes de gastos sociales en el presupuesto, aumento de la recaudación o de la carga tributaria que recae sobre los trabajadores.  El superávit fue siempre una de las metas claves exigidas por el FMI en los acuerdos o carta de intención firmados con los países, para garantizar el pago de deuda.

TÉRMINOS Y OBLIGACIONES ILEGÍTIMOS


·    La elevación unilateral de las tasas de interés por parte de los prestadores. Muchos préstamos, sobre todo durante los años ’70, fueron contratados a tasas de interés variables. Sin embargo, solo los países prestadores tuvieron el poder de aumentar libremente las tasas de interés de acuerdo a su conveniencia.

·      La persistencia de elevadas tasas de interés. La práctica de una continua política de  intereses elevados, aduciendo el “riesgo” de prestar a los países llamados “en vías de desarrollo”, termina provocando una sangría financiera que golpea las economías nacionales, especialmente al sector productivo, favoreciendo al capital financiero más concentrado.

·      Las políticas de ajuste fiscal.  Estas políticas fueron aplicadas en la mayoría de nuestros países por “sugerencia” o imposición del FMI en combinación con el Banco Mundial y el BID, como condicionalidades a la obtención de créditos o supuestos “alivios” de deuda. La imposición del libre comercio, las privatizaciones, la desregulación de las inversiones y movimiento de capitales, y la reducción del papel del Estado, por citar solo algunos ejemplos, provocaron un mayor  incremento de la deuda pública además de causar grandes perjuicios para la industria nacional y los trabajadores. 

OBJETO Y USO DE LOS CRÉDITOS


·         La destrucción del medio ambiente y la generación de deuda ecológica y climática. Muchos proyectos y políticas financiados con créditos, que pasan a ser parte de la deuda, atentan contra el medio ambiente destruyendo la biodiversidad y contaminando el agua, la tierra y el aire.  Generan así no solo deuda financiera ilegítima, sino también deuda ecológica y climática.

·         Proceso de privatizaciones. Durante el apogeo neoliberal, solía decirse en nuestros países que se privatizaban las empresas del Estado para hacer frente al pago de la deuda. Las empresas fueron vendidas o concesionadas a precios irrisorios a grandes multinacionales pero la deuda  no disminuyó: aumentó.  En muchos casos se usaron préstamos para “sanear” las empresas estatales antes de su privatización, o se privatizaron pero sus deudas  siguieron siendo públicas, o como en el caso de los sistemas de seguridad social -jubilaciones y pensiones-, se privatizaron fuentes de recursos fiscales sin deshacerse de las obligaciones pendientes, creándose así inmensos déficits fiscales, que el Estado, en muchos casos, debió hacerse cargo.


La mayoría de estos canjes  de deuda encierran una imposición de políticas específicas al servicio de los intereses del capital concentrado en determinados áreas.



PRÁCTICAS ILEGÍTIMAS EN LA UTILIZACIÓN DE LA DEUDA


·         Las refinanciaciones de deuda. Mediante estos procesos de reestructuración de la deuda, que suelen tener el objetivo de aliviar el cronograma de pagos a corto plazo con la emisión de bonos o títulos que pueden ser revendidos en el mercado, se termina estirando o “pateando para adelante” el problema. Muchas veces conlleva además un incremento de la deuda, por alzas en las tasas de interés o a través del pago de comisiones y multas.

·         Los canjes de deuda, sea por naturaleza, educación, vivienda, biodiversidad o cualquier otro. Consisten  en el cambio de un porcentaje de intereses de deuda por inversiones o programas de conservación. Mediante estos procedimientos se blanquea la ilegitimidad de la deuda y se ponen en práctica de manera indirecta diferentes tipos de condicionalidades e imposiciones de políticas sociales y educativas específicas.

·      La implementación de supuestos alivios a la deuda.  Tanto el Programa de Alivio a Países altamente endeudados, como el Programa de Estrategias para la Reducción de la Pobreza, ponen al descubierto el funcionamiento de un círculo vicioso e ilegítimo. Se suponía que debían enfocarse en la reducción de la carga de la deuda pero terminaron convirtiéndose en una nueva y pesada carga, ya que fueron programas diseñados por los prestadores, para que nuestros países siguieran siendo “buenos deudores”.

·      Las condicionalidades impuestas, como privatizaciones, ajustes estructurales o recortes de gastos sociales para acceder a supuestos alivios de la deuda, atados a las exigencias de las Instituciones Financieras Internacionales de sostener un modelo de desarrollo dependiente de las exportaciones y del capital financiero internacional.


4- ¿COMO DESARROLLAR UN CASO DE DEUDA ILEGÍTIMA?


H
ay distintos modos de elaborar casos concretos de deuda ilegítima. Más allá de la forma, lo fundamental es que se evidencien y documenten debidamente las ilegitimidades denunciadas.

El objetivo es poner de manifiesto, a través de testimonios o documentos, el desarrollo de informaciones y análisis pertinentes, sea, para evidenciar un caso de crédito ilegítimo, las consecuencias ilegítimas de una deuda, la generación de deudas históricas, sociales o ecológicas, o las políticas que crean deudas financieras ilegítimas. 

En base a esas pruebas se puede avanzar en delinear estrategias para lograr su repudio, no-pago, reparación o instancias de justicia frente a los hechos y crímenes producidos.

Es importante poder evidenciar y documentar cada caso concreto, porque es lo que nos permite denunciar la ilegitimidad del sistema de endeudamiento en sí, como aporte a la concientización y movilización del papel que juega la deuda sobre nuestras economías y vidas.

Tomando como punto de partida, el caso concreto de un crédito o deuda -puede ser un crédito específico recibido por un proyecto determinado, el impacto de la deuda sobre algún sector o comunidad, los recortes al presupuesto social, educativo o de salud, por citar solo algunos ejemplos--  se pueden abordar los siguientes aspectos esenciales de deuda ilegítima:

1.- Contexto y resumen del crédito o deuda considerada ilegítima, en qué circunstancias esa deuda fue tomada-autorizada por los gobiernos locales.

2.- Descripción del crédito o deuda: fines, orígenes, relación con las comunidades afectadas.

3.- Monto y características del crédito o deuda, pagos efectuados, estado actual, proyección de pago de intereses y servicios.

4.- Fundamentos de su ilegitimidad, tipificación, porque es considerada una deuda que no se debe pagar, cuáles serían las causas que sustentan dicha acción.

5.- Llamados, estrategias y acciones de la comunidad afectada, tendientes a lograr el reconocimiento y respeto de sus derechos y la reparación/restauración/ restitución de los daños causados o de los recursos saqueados.





5- HACIA UNA TIPOLOGÍA DE LA ILEGITIMIDAD



L
as distintas ilegitimidades pueden agruparse de acuerdo con los motivos que las causaron, similitudes en su origen o causas específicas. Realizarlo nos permite avanzar en estrategias de estudio y sistematización, para nutrirnos de elementos que contribuyan a sostener, reafirmar y dar sustento al repudio y no-pago de las deudas reclamadas, y poner al descubierto la matriz común de la ilegitimidad de la deuda.

En base a los aportes de las discusiones que hemos mantenido en varios talleres y encuentros, y también a intercambios con otras organizaciones y movimientos de lucha contra la deuda, tanto del Sur como del Norte, se fue avanzando en constituir una primera tipología de la ilegitimidad que puede resumirse en los siguientes puntos, teniendo en cuenta sus diferentes dimensiones: 


·         Procesos de endeudamiento ilegítimos

 
- Deudas que fueron contraídas al margen de los procedimientos y requisitos que establecen las Constituciones, las leyes nacionales pertinentes, los Pactos y otros principios y normas internacionales.
Estos procesos responden a la matriz estructural de ilegitimidad del sistema de deuda.


·    ORÍGEN ILEGÍTIMO


- Deudas que  no fueron tomadas por necesidades de la población sino para reforzar un régimen dictatorial, negocios privados o intereses que escapan al bien común. 

- Deudas que fueron originalmente contraídas por corporaciones privadas pero se transformaron en deudas públicas.
- Deudas contraídas según las necesidades de los prestadores.

·         OBJETIVOS Y USO ILEGÍTIMO DE LOS CRÉDITOS


- Deudas utilizadas en proyectos que nunca se concretizaron o que no beneficiaron a la población como inicialmente era su objetivo.
- Deudas que resultaron de proyectos o políticas que fueron destructivas o usadas con propósitos fraudulentos, como las deudas contraídas para pagar deudas ilegítimas.

·         TÉRMINOS Y OBLIGACIONES ILEGÍTIMOS


- Deudas tomadas con contratos ilegítimos con altas tasas de interés,  que se convierten en deudas impagables como resultado de factores externos sobre los cuales los deudores no tuvieron control o injerencia.


·         PRÁCTICAS ILEGÍTIMAS EN LA UTILIZACIÓN DE DEUDA


- Aquí se incluyen los alivios de la deuda y el acceso al crédito con imposición de condicionalidades, violación de la soberanía política y económica de los países y los pueblos, y de los principios y procesos democráticos.


·         IMPACTO ILEGÍTIMO DEL SERVICIO DE LA DEUDA


- Deudas cuyo pago produce y causa daños en las poblaciones, comunidades y el medio ambiente en general, violando derechos humanos fundamentales como la atención médica, la educación y el  acceso a la vivienda entre otros.



6- EL CAMINO RECORRDIO FRENTE A LA ILEGITIMIDAD DE LA DEUDA



J
ubileo Sur, desde su fundación en 1999, denunció la ilegitimidad como un aspecto esencial y constitutivo de los procesos de endeudamiento impuestos a los pueblos y países del Sur global en beneficio de intereses que escapan al bien común y que ha dado como resultado la asfixiante deuda externa que carga sobre la vida de millones de personas y tiene fuertes consecuencias sobre el planeta.

En torno a la lucha contra la ilegitimidad de la deuda se gestaron numerosas iniciativas y experiencias que marcan el camino recorrido hace ya más de 10 años. Entre ellas podemos resaltar los Tribunales éticos y populares sobre la Deuda, como los llevados adelante en Brasil (1999), Argentina (2000), la Región Andina (2001), el Tribunal de las Mujeres sobre la Deuda Externa en Senegal (2000), y el Tribunal Internacional de los Pueblos sobre la Deuda, realizado en el marco del II Foro Social Mundial, en Porto Alegre, Brasil (2002).


En la Declaración de Tegucigalpa, elaborada en enero de 1999 por el I Encuentro Latinoamericano y Caribeño sobre la Deuda Externa -la antesala de lo que luego sería Jubileo Sur en las Américas-  se denunciaba que la deuda externa

“… es ilegítima porque se originó en buena medida por la decisión de gobiernos dictatoriales, no elegidos por el pueblo, y también de gobiernos formalmente democráticos pero corruptos. La mayor parte de ella no se usó en beneficio del pueblo al que hoy se pretende obligar a pagar. También es ilegítima porque creció al amparo de tasas de interés y condiciones de negociación impuestas por los gobiernos y bancos acreedores”.













También se deben remarcar las Consultas Populares sobre la Deuda, como las llevadas adelante en Brasil y Argentina con la participación de varias millones de personas, y las Asambleas de Pueblos Acreedores de las Deudas Históricas, Sociales y Ecológicas, realizadas entre otros momentos, en el Foro Social Mundial de Porto Alegre (2005) y de Caracas (2006), y en el Foro Social Américas, en Quito (2004).

Durante su II Asamblea global, realizada en La Habana (2005), Jubileo Sur tomó la decisión de impulsar el desarrollo de Auditorías integrales y participativas de las deudas, ya sean de carácter gubernamental o ciudadanas.  La Red Jubileo Sur Brasil ya venía adelantando una importante experiencia al respecto, y desde entonces se ha avanzado el camino en varios países a través de capacitaciones y debates de estrategia sobre como constituir procesos de auditoría integral de las  deudas.

La decisión del gobierno de Ecuador de realizar una Auditoría con la participación de representantes de las organizaciones y redes más relevantes del país y del movimiento global frente a la deuda, constituye sin lugar a dudas un logro de inmensa importancia, que es necesario remarcar.  El Informe final de ese proceso de auditoría fue presentado públicamente a fines de 2008 y permitió ser el sustento para avanzar en medidas que permitieron encarar el problema de la deuda desde otro lógica que la que históricamente se viene imponiendo a nuestros países.

Estas y otras experiencias similares contribuyeron junto a las acciones nacionales, a evidenciar la ilegitimidad de la deuda y a fortalecer las propuestas para hacer frente a las consecuencias de su pago. Durante el II Encuentro Sur-Norte llevado adelante en La Habana, Cuba, en el año 2005,  se decidió implementar la Campaña Internacional Sur-Norte sobre Deuda Ilegítima, que reúne a movimientos, redes y organizaciones de todo el mundo frente a la deuda. Fue lanzada formalmente en Nairobi, Kenia, durante el Foro Social Mundial (2007).

Dentro de la Campaña existe un amplio consenso que la ilegitimidad de la deuda no se refiere solamente a los impactos de su servicio, sino también a la violación de principios políticos, legales, financieros, económicos, medioambientales y éticos, entre muchos otros. Uno de los principales objetivos es enriquecer y ampliar la noción sobre la ilegitimidad, llevando adelante distintas iniciativas, estudios de caso, debates y desarrollando herramientas analíticas y conceptuales, que fortalezcan la lucha contra la deuda. Entre ellas se puede destacar una primera reunión internacional de estudio y estrategias frente a la deuda ilegítima, realizada en Quito en septiembre de 2008, y la promoción de la Semana de Acción Global contra la Deuda y las IFIs, que se viene realizando del 8 al 15 de octubre cada año, muchas veces en paralelo a las reuniones anuales que llevan adelante el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.




7- ALTERNATIVAS DE JUSTICIA FRENTE A LA ILEGITIMIDAD DE LA DEUDA


* AUDITORIA DE LA DEUDA


Jubileo Sur planteó la auditoría de la deuda como una iniciativa que permitía confrontar y demostrar la ilegitimidad de las deudas reclamadas. En ese sentido, se desarrollaron varias propuestas sobre cómo avanzar en su realización, implementación, metodología y enfoque político.

Las Auditorías integrales de las deudas nos permiten avanzar en visibilizar y documentar la ilegitimidad de la deuda, sus consecuencias sobre el medio ambiente, los derechos humanos y sociales, analizar los procesos de endeudamiento y determinar efectivamente quien le debe a quien. Son un instrumento de concientización y movilización popular al servicio del fin de la dominación de la deuda.

Las Auditorías parlamentarias o estatales de la deuda son las impulsadas por el Estado y tienden a verificar la legalidad de la deuda reclamada, identificar a los responsables de la acumulación de una deuda ilegítima y plantear acciones en consecuencia, como el no-pago o repudio de la deuda.

Las Auditoría ciudadana de las deuda son las llevadas adelante por movimientos y organizaciones no gubernamentales como contralor de una auditoría estatal o cuando los gobiernos y parlamentos se niegan a realizarla, como una manera de movilización popular.

La Auditoría Sur-Norte a las IFIs, gobiernos e instituciones prestadoras del norte, nos permitiría sumar eslabones de una misma cadena de endeudamiento impuesto y comprobar la matriz común de ilegitimidades que se repite en cada uno de nuestros países, que apunta a sostener el sometimiento económico y político sobre nuestros pueblos.

* REPUDIO DE LA DEUDA


Campañas de anulación, repudio o no-pago de créditos puntuales o casos específicos de deuda ilegítima.
* REPARACIÓN DE LAS DEUDAS


Iniciativas que apuntan al reconocimiento, restitución y reparación de las deudas históricas, sociales, ecológicas, culturales, de género, etc., generadas por los procesos de endeudamiento financiero ilegítimos.

* JUDICIALIZACION DE LA DEUDA


Distintas doctrinas del Derecho Internacional nos respaldan para comprobar la ilegitimidad e ilegalidad de los procesos de endeudamiento. Impulsar instancias de judicialización de la deuda en Tribunales nacionales o internacionales es una manera más de enfrentar la ilegitimidad de la deuda. Entre ellas se podría mencionar:

ϖ    Doctrina de deuda odiosa: rechaza el pago de deudas contraídas por un régimen ilegítimo –sea una dictadura o un gobierno corrupto- que no hayan traído beneficios para el país ni para la sociedad o el bien común, más allá que cuenten con el aval de los prestadores, que en muchos casos encierra un grado de co-responsabilidad en la generación de estas deudas odiosas.

ϖ     Caso de fuerza mayor: principio del Derecho que respalda el no-pago de deudas en caso de que el “deudor” se encuentre en una situación de riesgo de sus derechos fundamentales a la vida, salud, alimentación, educación, etc.

ϖ     Cláusula rebus sic stantibus: condiciona el cobro y el pago de una deuda a la vigencia de las mismas condiciones que regían en la época en que el contrato fue firmado. Busca la protección de las partes contra hechos que produzcan la alteración de las condiciones de endeudamiento, tales como la multiplicación de las tasas de interés, lo cual le permite al “deudor” interrumpir el pago de la deuda.


8- MATERIAL Y RECURSOS PARA SEGUIR PROFUNDIZANDO

Algunos sitios web de consulta:
Jubileo Sur/Américas:  http://jubileosuramericas.net
Jubileo Sur / Jubilee South :  http://jubileesouth.blogspot.com
Diálogo 2000 – Jubileo Sur Argentina :  http://dialogo2000.blogspot.com
Jubileu Sul Brasil:  http://www.jubileusul.org.br/
Campaña ¿Quién debe a quién ?: http://www.quiendebeaquien.org
Observatorio de la Deuda en la Globalización:  http://www.odg.cat/es/inicio
Ilegitimidad de la Deuda en los países del Sur y deudas ilegítimas, Laura Ramos, Observatorio de la Deuda en la Globalización, ODG. Mayo de 2006.
Declaración del Taller regional sobre Ilegitimidad de la Deuda, JSA y otros, Quito, Ecuador, agosto de 2007.
Ilegitimidad de la Deuda Externa, Fragmento documental “Memorias del Saqueo”, de Pino Solanas – español/inglés – 2003.
Fallo completo del juez Ballestero, Caso Olmos. Buenos Aires, 2000

CONTACTO:  Jubileo Sur/Américas, Secretaría regional
a/c Instituto de Políticas Alternativas para el Cono Sur
Rua Evaristo da Veiga 47, sala 702, Rio de Janeiro, Brasil




[1] El PBI es el Producto Bruto Interno de un país, es decir, es la suma de la producción de toda la actividad económica por un determinado tiempo, por lo general un año. Es la principal medida que se utiliza para medir la riqueza generada.
[2] Como los Acuerdos bilaterales de promoción y protección recíproca de inversiones o instancias como el CIADI, el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones del Grupo del Banco Mundial, entre otros.
[3] Durante los años ’90, la mayoría de los países de nuestra región reformaron sus Códigos Mineros, alentados y financiados por el Banco Mundial, para garantizar la impunidad de las grandes mineras a cielo abierto, que hoy en día están devastando nuestro territorio, contaminando el agua y el aire y atentando contra la biodiversidad, el hábitat y la vida de poblaciones enteras.
[4] Real Academia Española. Diccionario de la Lengua Española, vigésima edición, Madrid, 1984.

[5] La tasa de cambio se define en términos nominales, como la cantidad de unidades de moneda nacional que se debe entregar a cambio de una unidad de moneda extranjera.
[6] Básicamente las garantías estatales implican que el estado salga a cubrir x deuda que por x motivo no pudo hacerse frente.

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