Todavía queremos saber de qué se trata: Pedido abierto al Ministro de Economía para que explique cuáles son las deudas que Argentina quiere pagar al Club de París


Buenos Aires, 25 de mayo de 2012
 Dr. Hernán Lorenzino
Ministro de Economía
Gobierno de Argentina
S             /               D
De nuestra consideración,
Agradecemos el hecho de que su colaborador, el Secretario de Finanzas Adrián Cosentino, nos haya respondido la carta que le dirigimos a Ud., solicitando informaciones precisas y puntuales acerca de los reclamos de deuda que el gobierno argentino busca pagar a los países integrantes del Club de París, mediante diversas negociaciones desde hace por lo menos septiembre 2008, cuando la Presidenta firmó el decreto 1394/08 aún vigente, autorizando su cancelación.
No obstante, la respuesta recibida no satisface nuestro derecho a la información, un derecho, reiteramos, de toda la ciudadanía, que hace al correcto funcionamiento de la democracia y más aún cuando se trata de exigencias de pago contra los recursos públicos – nuestro esfuerzo y patrimonio – y con consecuencias directas para nuestro presente y futuro.  Tampoco encontramos adecuadas o conforme a la justicia, las explicaciones ofrecidas. 
Es por eso que en este nuevo 25 de mayo, fecha que nos empuja siempre a actualizar el levantamiento contra toda forma de dominación, insistimos con nuestro derecho a saber ¿cuáles son los orígenes de las deudas que el gobierno argentino pretende pagar a los países del Club de París, quiénes se beneficiaron con su contratación y cuánto se ha pagado ya en concepto de servicios?  Hoy como ayer, queremos saber de qué se trata. Porque no queremos que el pueblo argentino siga pagando una deuda que no contrajo, por la que no fue consultado, que no lo benefició y que además, como un argumento para su pago se esgrime la expresa intención de volver a endeudarse.
En concreto, volvamos sobre algunas de las preguntas que siguen sin respuesta adecuada desde nuestra solicitud anterior.  El Sr. Cosentino nos escribió que según los registros de deuda del Ministerio de Economía argentino, al 30 de septiembre de 2011 “el stock de deuda elegible para su restructuración en el marco del Club París asciende al equivalente de USD 6.471.326.200”, sin incluir “los intereses por mora y punitorios que contemplan los contratos”.  No obstante, hace ya un año, en mayo 2011, voceros calificados del Ministerio de Economía indicaron a los medios de comunicación que habían llegado a un acuerdo para pagar USD 8.470.000.000, y el mismo Ministerio de Economía ahora a su cargo, reconoció ante la Securities and Exchange Commission del gobierno de EE.UU., también en septiembre 2011, una cifra similar como deuda pendiente de pagar a los países que integran el Club de París. Insistimos entonces en querer saber ¿cuál es el monto total de los reclamos de deuda que el gobierno argentino reconoce ante el Club de Paris? 
¿Sería que la diferencia en las cifras se explica por el hecho de que el gobierno está dispuesto a pagar, con los recursos que el pueblo argentino produce y necesita, un plus de 2 mil millones de dólares solo en concepto de intereses punitorios y multas por mora? Serían 9 mil millones de pesos – un monto equivalente al presupuesto nacional para agua potable, alcantarillado, ecología y medio ambiente, o bien, para vivienda, urbanismo y trabajo, durante todo el año 2012. Si es así, mientras otros países negocian reducciones de deuda con el Club de París, quisiéramos además saber ¿por qué el gobierno argentino parece dispuesto a pagar multas usurarias – un 30% más de lo que se reconoce como deudas, capital e intereses incluidos?
En su respuesta, el Sr. Cosentino señala que no puede responder a ninguna de nuestras preguntas acerca del particular de la deuda reclamada por el Club de París – o registrada como tal en la base de datos del Ministerio de Economía – al encontrarse actualmente en un proceso informal de conciliación de montos adeudados. Encontramos sorprendentes estas afirmaciones, ya que por un lado, según “altas fuentes” del Ministerio a nuestro entender nunca desmentidas, en mayo de 2011 trascendió periodísticamente que se habría concluido el proceso informal de conciliación de montos y que sólo restaba acordar los plazos de pago y eventualmente, los intereses y multas por mora a reconocer. De acuerdo a las mismas fuentes, incluso habían acordado no reconocer algunos reclamos del Club de París, por ser estos “ilegítimos”. ¿Se ha concluido, o no, el proceso informal de conciliación de montos? ¿Son distintos a los montos cuyo pago autorizó la Presidenta en septiembre 2008?  Le pedimos además que precise ¿cuáles son los reclamos de deuda cuyo pago se hayan desestimado – sus orígenes, montos, beneficiarios -, y cuáles son los criterios o motivos que llevaron a su desestimación por común acuerdo con los países integrantes del Club de París?
Por otra parte, sea que se haya finalizado o no el proceso informal de conciliación de montos, no encontramos motivo alguno por lo cual Ud. no pueda informar acerca de los detalles de los reclamos de deuda que son reconocidos por el gobierno argentino como elegible para su restructuración en el marco del Club de París, y cuyo pago fue autorizado mediante el Decreto 1394/08. 
Según consta en el Informe presentado en octubre 2008 a la Cámara de Diputados, por el entonces Jefe de Gabinete Sergio Massa, sobre la base de las informaciones provistas por el Ministerio de Economía, existía ya un Anexo en el cual se precisaba, crédito por crédito, su fecha y origen.  ¿Por cuál motivo no se nos puede acercar aunque sea esa información preliminar? ¿Desde entonces, han habido cambios significativos en esa información?  Entenderíamos que no. Más bien, lo que sí entendemos es que durante 10 años, entre 1992 y diciembre de 2001, el pueblo argentino pagó más de 9 mil millones de dólares a los países del Club de París – siempre según las informaciones del Ministerio de Economía -, sobre una deuda que se negoció 5 veces entre 1984 y 1992 y que en un principio, cuando finalizó la dictadura cívico-militar, se había establecido en 5 mil millones de dólares.  Y ahora, se pretende comprometernos en pagar otros 9 mil millones de dólares más, sin que podamos saber a quiénes ni para qué. No es justo ni conforme a nuestros derechos democráticos.
No aceptamos que se continúe imponiendo al pueblo argentino el pago de deudas cuyo origen, fines, beneficiarios y récord de pago no sean conocidos y cuya legitimidad no haya sido establecida de manera pública y fehaciente.
Reiteramos entonces nuestra exigencia a que nos informe a nosotros, y al público en general, sobre los créditos específicos que dieron origen a los reclamos de deuda que el gobierno argentino reconoce ahora como elegibles para su restructuración en el marco del Club de París, incluyendo en concreto:
-          el monto original de cada crédito;
-          el fin para lo cual fue contratado;
-          la empresa privada o agencia de gobierno que lo contrató;
-          la entidad comercial u oficial que originalmente prestó los recursos;
-          el destino efectivamente dado a los recursos contratados;
-          los beneficios que su contratación puedan haber tenido para el pueblo argentino y los impactos negativos que puedan haber tenido;
-          los procesos de restructuración que puedan haber experimentado cada reclamo de deuda;
-          los montos ya abonados por el estado argentino en concepto de amortización de capital, intereses, intereses por mora, punitorios o cualquier otra forma de servicio;
-          en el caso de créditos que fueron originalmente contratados por entidades privadas, los esfuerzos realizados por el estado argentino para recuperar de esas empresas los montos en cuestión;
-          y similarmente, las medidas que ha tomado para sancionar a las empresas y funcionarios involucrados y asegurar que no sigan abusando del crédito de la Nación: patrimonio de todo el pueblo argentino.
Tiene particular relevancia, nuestro interés y derecho a saber cuál es la deuda que el gobierno quiere pagar al Club de París, ya que la Presidenta, igual que diversos órganos y funcionarios del gobierno incluyendo la respuesta que recibimos de parte del Secretario de Finanzas, han reconocido en reiteradas ocasiones que casi la mitad de los reclamos de deuda que el gobierno argentino busca pagar a los países integrantes del Club de París, tiene su origen en contratos realizados con anterioridad al 10 de diciembre de 1983 – o sea, durante la dictadura cívico-militar. 
No podemos aceptar bajo ningún punto de vista, el argumento esgrimido en su respuesta en el sentido de que aquellas deudas “fueron legitimadas por los gobiernos democráticos que acordaron su restructuración con el gobierno del país reclamante.” La ilegitimidad de origen de esos créditos, contraídos en circunstancias en las cuales ni el pueblo ni sus representantes pudieron ejercer su derecho a saber y a controlar, no puede ser subsanada por un acto administrativo posterior. Según la ley y la doctrina tanto nacional como regional e internacional, un acto ilícito no puede derivar en otro lícito. Menos aún podamos aceptar como legítimo, seguir pagando los crímenes cometidos en contra de nosotros mismos.
Asimismo, desde por lo menos 1982 cuando el ciudadano Alejandro Olmos empujó la apertura de una primera causa contra la deuda, la licitud del proceso de endeudamiento de la Nación que abarca, entre otros elementos, los reclamos de deuda que el gobierno argentino parece decidido pagar al Club de Paris, ha sido objeto de un cuestionamiento permanente tanto social y político como jurídico.  La resolución judicial de aquella “Causa Olmos”, producida en julio 2000, establece sin lugar a dudas la “fraudulencia” de las operaciones que dieron lugar a los reclamos de deuda que fueron la base de las cinco rondas de negociación con el Club de París, entre 1985 y 1992, a que el Sr. Cosentino alude en su respuesta.  Determinó asimismo que “pusieron el país de rodillas” ante los organismos financieros y prestamistas internacionales, razón por la cual tal vez se explica porque ese fallo demoró 18 años y que el Juez interviniente no procediera como corresponde a declarar la nulidad de esas operaciones y en consecuencia, de las deudas resultantes. 
Señor Ministro, entendemos que la tarea de gobernar muchas veces conlleva decisiones difíciles en el terreno de lo real y lo posible.  La historia reciente confirma que es solo poniendo fin a la impunidad, priorizando los derechos humanos en toda su integridad – incluyendo el derecho a la salud, al agua, a la educación, un medio ambiente sano, trabajo y salarios dignos, la seguridad social, la tierra y los territorios, el derecho también de la ciudadanía a saber de qué se trata y de participar activamente en las decisiones que le afecta – y apoyándose en la organización y movilización libre del pueblo, que cualquier gobierno pueda tener la fuerza necesaria para enfrentar escenarios adversos.
Como le planteamos antes, sería preocupante que Argentina esperara nuevamente el beneplácito del FMI para decidir los pasos a seguir.  Pero es igualmente inaceptable que legisle y determine su política en función de las exigencias del Club de París,  EE.UU., el  G20, el GAFI, o los intereses de prestamistas, especuladores e inversores que durante años se han mostrado sistemáticamente ajenos al bienestar y los derechos del pueblo argentino.  El gobierno tiene en sus manos la posibilidad de poner fin a la extorsión y la dominación que siguen ejerciendo sobre el país, los grandes capitales y los gobiernos e instituciones financieras que, al igual que aquél 25 de mayo, o los primeros días de la dictadura cívico-militar, quieren mantener y seguir profundizando sus privilegios colonialistas. 
Es en ese sentido que solicitamos expresamente que el gobierno suspenda cualquier contacto, negociación o pago al Club de París y que realice una auditoría integral, pública y participativa de los reclamos de deuda que los países integrantes de ese club pretenden cobrar al pueblo argentino, para poder asumir con fundamento el derecho y el deber de no pagar lo que no debemos. 
A la espera de su pronta respuesta, saludamos a Ud. muy atentamente.             
      Adolfo Pérez Esquivel         Nora Cortiñas y Mirta Baravalle                 Beverly Keene
    Premio Nobel de la Paz       Madres de Plaza de Mayo – L. F.          Diálogo 2000/Jubileo Sur

 
Rev. Ángel Furlan, Juan Pedro Schaad   Gladys Jarazo, Pablo Herrero  Juan Yadhjián 
  Fed. Luterana Mundial – Prog. Deuda Ileg.                Diálogo 2000         Movto. Soc. Misionero

Dr. Salvador María Lozada                                          Dr. Miguel Angel Espeche Gil                         
 Juez (ret.) de la Nación                   Coord., Cátedra Deuda Pública Externa, Fac. Derecho/UBA
             María Elena Saludas                          Susana Moreira, Luis Romero, Ana Alma
                Attac-Argentina                            Coordinación Nacional, Servicio Paz y Justicia

cc. Secr. Finanzas Adrián Cosentino                                                          

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