Llamado Urgente al Gobierno de Turquía y a la Comunidad Internacional

Read the Urgent Appeal here in English.

Al finalizar su visita en Turquí, integrantes de la Misión Internacional de Paz a Imrali lanzaron un Llamado Urgente para poner fin al aislamiento del líder kurdo Abdullah Öcalan y romper el silencio sobre la persecución al pueblo kurdo. A continuación el texto completo del Llamado. Quienes no lo han hecho todavía, pueden sumar su firma a la petición internacional para el fin del confinamiento solitario de Öcalan, aquí

El aislamiento ilegal e inhumano de Abdullah Öcalan, en la prisión de Imrali, debe terminar de inmediato. De lo contrario cientos de personas que están en huelga de hambre en las cárceles turcas y fuera de Turquía se enfrentarán a una muerte segura en los próximos días y semanas. Hoy, 15 de Febrero de 2019, marca el 20 aniversario del secuestro del Sr. Öcalan y el día 100 de la huelga de hambre de la parlamentaria del Partido Democrático del Pueblo, Leyla Güven. La situación actual de la Sra. Güven y las más de 330 otras personas en huelga de hambre en todo el mundo supera lo crítico. Al no ejercer presión sobre las autoridades turcas para que cumplan con sus propias leyes y constitución y con los estándares internacionales más básicos de derechos humanos, la comunidad internacional debe ser considerada como cómplice de estos graves abusos contra los derechos humanos cometidos por el gobierno turco. Por lo tanto, instamos a la comunidad internacional a romper su silencio.

Quienes suscribimos este llamado apelamos al gobierno de Turquía a romper de inmediato el aislamiento de Abdullah Öcalan, y así abrir el camino para las negociaciones de paz. A Öcalan se le ha mantenido en un estado de aislamiento agravado desde 2015, y no se le ha permitido ponerse en contacto con sus abogados desde 2011, en violación de los derechos humanos más básicos. La política de aislamiento impuesta a Öcalan, y las otras tres personas encarceladas en la isla de İmralı, no es sólo una violación del Derecho Internacional y la Convención Europea de Derechos Humanos, que Turquía está obligado a hacer valer como miembro del Consejo de Europa, sino que también constituye una violación de las propias leyes nacionales y la constitución de Turquía. Lamentamos no haber sido concedida una reunión con el ministro turco de Justicia, conforme la solicitud realizada en nuestra carta fechada el 21 de enero y en la cual planteamos nuestra preocupación por el estado de los derechos humanos en Turquía y la práctica sistemática del encarcelamiento con premisas políticas. En esta reunión,  esperábamos tener la oportunidad de expresar nuestras preocupaciones y escuchar las reacciones del ministro.

Al suscribir este llamado, hacemos eco de la llamada del Consejo de Europa, instando a Turquía a autorizar la publicación inmediata de los informes del Comité para la Prevención  de la Tortura (CPT) sobre Turquía. Además, quisiéramos llamar la atención sobre la resolución aprobada recientemente por el Consejo de Europa sobre el empeoramiento de la situación de los derechos humanos en Turquía. El Consejo expresó su profunda preocupación y pidió a Turquía que, entre otras cosas, acate los principios básicos de derechos humanos adoptados por el Consejo de Europa en relación al encarcelamiento de Öcalan, libere a las y los miembros del Parlamento encarcelados e implemente reformas para garantizar un poder judicial independiente.

Durante nuestra visita, nos hemos reunido con varios grupos, entre ellos la Asociación de Derechos Humanos, la Asociación de abogados, el Congreso de Sociedades Democráticas, sindicatos, el movimiento de Mujeres, las Madres de la Paz y los abogados de Abdullah Öcalan. También nos hemos reunido con la MP Leyla Güven en su 98º día de huelga de hambre. La Sra. Güven nos dijo que la huelga de hambre no es un acto suicida sino más bien un acto de amor a la vida; para poder vivir con dignidad.

Deseamos amplificar ese mensaje y hacer que se replique en los pasillos parlamentarios y las cámaras de congresos de todo el mundo. La única demanda de la Sra. Güven, las 313 personas en huelga de hambre en las prisiones de toda Turquía, y los otros en huelga de hambre en Hewler, Estrasburgo y Gales, es acabar con el aislamiento impuesto a Abdullah Öcalan. En última instancia es una demanda muy simple: que Turquía cumpla y haga cumplir sus propias leyes. Creemos firmemente que esta situación crítica podría cambiarse para mejor en muy poco tiempo, dependiendo de las acciones de las autoridades turcas.

El motivo principal de las huelgas de hambre, y el punto que hemos escuchado repetidamente en todos los grupos con los que nos hemos reunido, es lograr una paz justa. Se cree de forma ubicua que el primer paso para reiniciar el proceso de paz y alcanzar una paz duradera es poner fin a la política de aislamiento impuesta a Abdullah Öcalan y los otros prisioneros de la isla de  Imrali. Esto se debe a que Öcalan es reconocido como el representante político del pueblo de Kurdistán, que ha sido la voz constante y convincente llamando a la paz, y que ha proporcionado una hoja de ruta detallada para lograr una solución pacífica de la cuestión kurda y un arreglo democrático del conflicto del Medio Oriente.

La situación de las y los huelguistas de hambre está en un punto peligroso. Es imperativo que el gobierno de Turquía actúe ahora para poner fin al aislamiento, antes de que haya más violencia y derramamiento de sangre. Durante nuestra visita, muchas personas nos han preguntado cómo podría ser que el mundo haya permanecido tan callado ante los obvios abusos contra los derechos humanos en Turquía durante tanto tiempo. Compartimos su asombro e indignación y, además, estamos de acuerdo con ellos en que la llave para la solución de esta situación crítica y de empeoramiento está en manos del gobierno turco: solo  falta que le dé una vuelta para abrir el camino.

Delegación Internacional de Paz a Imrali

- Estambul, 15 de febrero de 2019

FIRMAN:

Ögmundur Jónasson – Ex Ministro de Justicia, Islandia

Beverly Keene – Coordinadora Diálogo 2000-Jubileo Sur Argentina

Connor Hayes – Estudiante de filosofía, Universidad de Edinburgh, Escocia

Manuel Cortes - Secretario General, Asociación de Personal Asalariado de Transporte, Reino Unido e Irlanda

Maxine Peak - Actriz y dramaturga, Inglaterra

Paul Scholey - Abogado sindical y socio principal Morrish Solicitors, Reino Unido

Tony Burke - Secretario general adjunto, Sindicato UNITE, Reino Unido e Irlanda